Starlink ya no es solo una conexión de emergencia para zonas alejadas de las grandes ciudades. Un reciente estudio de velocidad ha medido el rendimiento de la conexión de SpaceX en 27 países europeos, revelando que la banda ancha satelital de órbita baja está cubriendo de manera efectiva la brecha de conectividad en muchas regiones. La velocidad media de descarga de Starlink ha aumentado de 114,05 Mbps en el primer trimestre de 2025 a 165,71 Mbps en el primer trimestre de 2026, lo que representa una mejora del 45% en un año.
Este incremento llega justo cuando Starlink ha comenzado a aumentar sus tarifas residenciales en España. El estudio indica que Starlink se está convirtiendo en un actor relevante en el mapa de conectividad europeo, dejando de ser solo un plan B o una solución para emergencias. Ahora, se presenta como una alternativa viable a la fibra óptica en áreas donde esta última no llega o no proporciona un servicio adecuado.

Hantavirus podría sobrevivir en semen humano hasta seis años
Según datos de Ookla, Starlink ha mejorado su velocidad de descarga en 26 de los 27 mercados europeos analizados. Con velocidades de 165 Mbps, la conexión es suficiente para realizar tareas como teletrabajo, videollamadas, streaming en alta calidad, y el uso simultáneo de varios dispositivos. Sin embargo, hay que destacar que la fibra óptica sigue siendo superior en términos de latencia y velocidad de subida, lo que la hace más adecuada para actividades que requieren respuestas rápidas, como videojuegos online y aplicaciones profesionales en tiempo real.
A pesar de los avances, el estudio señala que Starlink solo superó a la banda ancha fija en 11 de los 27 mercados analizados. La conexión de SpaceX aún tiene mucho por mejorar, especialmente en la velocidad de subida, donde la banda ancha fija fue mejor en 26 de los 27 mercados. Esto es crucial para tareas como enviar datos, subir vídeos, y trabajar con archivos pesados en la nube.
El uso de Starlink es más evidente en países donde la fibra óptica tiene una baja penetración. En este sentido, Bulgaria lidera el uso con un 8% de conexiones, seguido por Grecia y Croacia con un 6% cada una. La geografía de cada país es un factor determinante en estas cifras, ya que áreas rurales y montañosas son más propensas a beneficiarse de las ventajas de Starlink. En contraste, España se encuentra entre los países con menor adopción, junto a Estonia, Alemania y Polonia.

