Martin Vidaurre llegó a Nové Město con la presión de liderar el Specialized Factory Racing en las pruebas masculinas. Con las bajas de Victor Koretzky y Chris Blevins, el chileno se convirtió en la principal referencia del equipo, respondiendo con un fin de semana de gran solidez. Dos cuartos puestos, tanto en el XCC como en el XCO, lo confirmaron como uno de los corredores más regulares de la Copa del Mundo, aunque su actuación dejó una de las salvadas más memorables del año.
En plena carrera, mientras Tom Pidcock y Luca Martin se alejaban en la delantera, la lucha por la tercera plaza se intensificó. Vidaurre se encontró rodeado por otros competidores del SCOTT-SRAM MTB Racing Team en un momento crítico, lo que hizo que la tensión creciera. Sin embargo, el chileno mantuvo su enfoque y consistencia, características que ha demostrado desde la pasada temporada.

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El momento más impactante ocurrió al entrar en el famoso rockgarden de Nové Město, conocido por ser uno de los tramos más técnicos y peligrosos del circuito. Vidaurre aceleró, pero un pie se salió del pedal, llevando a la audiencia a contener el aliento. En un giro casi milagroso, logró recuperar el control de su bicicleta, evitando una caída que podría haber sido desastrosa.
A pesar del susto, Vidaurre no perdió posiciones y continuó compitiendo por el podio hasta el final. Finalmente, cerró el fin de semana con otro cuarto puesto y, por segundo fin de semana consecutivo, fue reconocido como el corredor más votado por el público. Su actuación no solo resalta su habilidad, sino también su capacidad para enfrentar la presión en situaciones extremas.

