Una tragedia ocurrió en Renca el pasado febrero, cuando un camión de Gasco que transportaba gas licuado de petróleo explotó, resultando en la muerte de 15 personas. Un reciente reportaje ha revelado que el semirremolque involucrado ya había presentado problemas con los frenos, lo que ha llevado a la Fiscalía Centro Norte a iniciar una investigación sobre las circunstancias del accidente.
El incidente tuvo lugar en la conexión de la Ruta 5 Norte con el eje General Velásquez de la Autopista Central, donde el camión volcó, causando que el contenedor se vulnerara y generara una reacción catastrófica. La explosión quemó a decenas de personas en cuestión de segundos, dejando a muchos heridos, algunos de los cuales aún permanecen internados con quemaduras graves.
Familiares de las víctimas han presentado querellas para establecer responsabilidades, incluyendo una por cuasidelito de homicidio presentada por el exfiscal Carlos Gajardo, quien representa a las familias de dos de los fallecidos. Gajardo ha señalado que Gasco no cumplió con las medidas de seguridad necesarias para prevenir un accidente de tal magnitud.
Además de los problemas con los frenos, se investiga si había fallas en el camión, el semirremolque y la bóveda donde se transportaba el gas. Según el reportaje, el semirremolque, con patente JH-8805, había sido retirado de circulación en enero de 2025 debido a fallas en los frenos, pero volvió a operar en mayo de ese mismo año. En enero de 2026, el semirremolque fue rechazado en una revisión técnica, pero aprobado poco después, lo que ha suscitado más preguntas sobre la seguridad en las operaciones de Gasco.
Gasco ha defendido sus prácticas, afirmando que sus operaciones son seguras y cumplen con los estándares de la industria. Sin embargo, la investigación continúa y la presión sobre la compañía aumenta a medida que se revelan más detalles sobre el accidente.


