La Conmebol ha iniciado una investigación tras recibir informes sobre un presunto amaño de partido en la Copa Libertadores. El encuentro en cuestión se llevó a cabo el pasado 6 de mayo, donde se enfrentaron Independiente Rivadavia y Fluminense en Mendoza, finalizando en un empate 1-1.
Los reportes, provenientes del medio brasileño Globo, indican que se detectaron movimientos sospechosos en el mercado de apuestas relacionados con el partido, particularmente en una pequeña casa de apuestas en Argentina.

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Las sospechas se centran en una tarjeta amarilla mostrada al volante argentino Tomás Bottari, quien recibió la amonestación en el minuto 36 del primer tiempo. Este episodio ha sido considerado como un volumen anormal de apuestas en su contra.
Si se confirma el amaño, las sanciones podrían ser severas, incluyendo la posibilidad de inhabilitación de hasta cinco años para aquellos involucrados. En casos más extremos, el reglamento de la Conmebol contempla la opción de decretar una derrota por secretaría al club implicado.

