En el avance del capítulo 296 de El Jardín de Olivia, el personaje Santana, interpretado por Matías Oviedo, se muestra preocupado por el estado mental de Clemente (Pipo Gormaz). Santana contacta a los hermanos Walker, instándolos a intervenir y dialogar con Clemente, quien se encuentra en una situación crítica. Según Santana, Clemente está “muy ofuscado” y no desea que continúen investigando, lo que crea un ambiente de tensión creciente en la trama.
Los hermanos Bastián (Alonso Quintero) y Nacha (Cota Castelblanco) se comprometen a visitar a Clemente, pero deben apresurarse, ya que el padre de Olivia (Violeta Silva) está a punto de cruzar límites peligrosos. Este escenario plantea un dilema moral para los personajes, que deben decidir si intervenir o dejar que Clemente tome su propio camino.

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En un giro dramático, Clemente aprovecha la soledad de la casa familiar, tras el encarcelamiento de Luis Emilio (Alejandro Trejo), para entrar al despacho de su padre. Allí, descubre una caja de madera que contiene la pistola de su padre, lo que marca un punto crítico en su desarrollo como personaje.
Este descubrimiento no solo revela la desesperación de Clemente, sino que también plantea preguntas sobre la violencia y la herencia familiar. A medida que avanza la trama, la tensión aumenta y los espectadores se preguntan hasta dónde estará dispuesto a llegar Clemente en su búsqueda de respuestas y justicia. Este episodio promete ser uno de los más impactantes hasta la fecha en El Jardín de Olivia.

