Donald Trump y Xi Jinping se reunieron el 14 de mayo de 2026 en Pekín, donde ambos líderes expresaron su deseo de mantener una relación constructiva entre Estados Unidos y China. Durante el encuentro, Trump afirmó que las dos superpotencias pueden esperar un “futuro fantástico” juntas, resaltando la importancia de la amistad entre ambos países.
En su intervención, Trump destacó: “Es un honor estar con usted. La relación entre China y Estados Unidos va a ser mejor que nunca”. Estas declaraciones reflejan un intento de mejorar la comunicación y colaboración entre naciones que históricamente han tenido tensiones en diversas áreas.

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Por su parte, Xi Jinping respondió subrayando que ambos países deben ser “socios, no rivales”. Xi enfatizó que una relación estable entre China y Estados Unidos sería una “bendición para el mundo”, argumentando que la cooperación sería beneficiosa para ambas partes, a diferencia de la confrontación, que solo traería perjuicios.
Además, Xi expresó su satisfacción por recibir a Trump en su primer viaje a China desde 2017, indicando que “el mundo ha llegado a una nueva encrucijada”. Este encuentro se presenta como un paso significativo en la búsqueda de un entendimiento mutuo y la mejora de las relaciones bilaterales.

