Chile ha sido objetivo de numerosos ataques digitales en los últimos meses, lo que ha encendido las alarmas en el ámbito de la ciberseguridad. La situación se ha vuelto crítica, ya que se han reportado robos de información que comprometen a diversos usuarios chilenos. A finales de abril, un hackeo a la infraestructura gubernamental afectó a la Tesorería General de la República (TGR) y al Registro Civil.
Según el sitio especializado Vecert Analyzer, las áreas más perjudicadas por estos ataques son la empresarial, la salud y la gubernamental, con 40, 4 y 3 ataques reportados respectivamente. La economía digital criminal ha evolucionado, y los ciberdelincuentes ahora buscan vender accesos internos, credenciales corporativas y bases de datos.

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Expertos advierten que estos ataques no solo se limitan a grandes hackeos; existe una economía digital criminal donde la información robada se reutiliza y distribuye entre diferentes actores, aumentando el riesgo de fraudes y extorsiones. Zady Parra, subgerente de seguridad de Zenta Group, explica que una filtración puede generar riesgos durante meses o incluso años.
Las estadísticas muestran que en la primera semana de mayo, grupos de hackers como Rutify, Pharaoh Team, Nemoris Hacking y System_Rippers intensificaron sus ataques en Chile, afectando a instituciones como la TNE y el Minsal. Ante esta situación, Lukas Veloso, presidente del Comité de Ciberseguridad de Fintech Chile, afirma que existe una brecha peligrosa entre los avances de los ciberdelincuentes y la capacidad de respuesta de las organizaciones en el país.
Para protegerse, se recomienda a los usuarios implementar autenticación multifactor, actualizar constantemente sus sistemas de seguridad y recibir capacitación interna sobre amenazas digitales.

