El médico veterinario y fundador del Instituto de Neurología y Especialidades Veterinarias (INEV), Dr. Enzo Bosco, celebra tres décadas de avances en la neurología veterinaria en Latinoamérica. Su pasión por esta especialidad nació de una experiencia personal, cuando su madre padeció un tumor cerebral. En ese tiempo, se dio cuenta de la falta de especialidades en medicina veterinaria, lo que lo llevó a desarrollar esta área en la región.
La historia de INEV comenzó en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Chile, donde el Dr. Bosco y sus colegas lograron formar la primera generación de neurólogos veterinarios en el país. Con el apoyo del decano Santiago Urcelay, se introdujeron asignaturas de medicina humana para ayudar en la formación de esta especialidad, que en sus inicios no contaba con maestros en el área.
Desde sus humildes comienzos en la logia de su casa en Peñalolén, el instituto ha crecido significativamente. Hoy en día, INEV cuenta con un resonador Philips MR 5300, el segundo de alto campo en el mundo, lo que les permite realizar diagnósticos más precisos y efectivos. Este avance es crucial para la identificación de enfermedades que antes eran invisibles para los equipos de bajo campo.

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El Dr. Bosco destaca varios hitos en estos 30 años, entre ellos la creencia en el desarrollo de la neurología como especialidad, la incorporación de tecnología veterinaria, y la formación de un alto porcentaje de neurólogos en Chile y Latinoamérica. Este aniversario también resalta la importancia del vínculo emocional entre humanos y animales, que ha evolucionado notablemente, convirtiendo a las mascotas en miembros esenciales de la familia.
Sin embargo, el Dr. Bosco advierte sobre los peligros de un vínculo emocional tóxico entre cuidadores y mascotas, donde la dependencia puede llevar a reacciones emocionales extremas. La neurociencia está comenzando a explorar este fenómeno, y el instituto se enfoca en la educación y la formación emocional de sus profesionales para abordar estas situaciones con sensibilidad y comprensión.
Mirando hacia el futuro, el Dr. Bosco es optimista sobre el avance de la neurología veterinaria en Chile y su proyección en el ámbito internacional. La innovación y la colaboración con neurólogos humanos son fundamentales para seguir mejorando los diagnósticos y tratamientos en el campo. Este enfoque no solo beneficia a los pacientes, sino que también fortalece el compromiso del instituto con la educación continua y la formación de nuevos profesionales en la especialidad.

